Políticas sobre inteligencia artificial (IA)
El cuerpo editorial de Giuristi: Revista de Derecho Corporativo asume que los manuscritos enviados son creaciones de los autores y no son producto de la inteligencia artificial. Los autores asumen responsabilidad ética y legal sobre el contenido enviado. Los autores son responsables plenamente del contenido de su manuscrito, incluidos los textos, imágenes, códigos o referencias generadas mediante la inteligencia artificial, así como de cualquier plagio, error o sesgo que se pueda derivar de su uso.
Giuristi: Revista de Derecho Corporativo, reconoce que, el contenido que es generado por la IA no es objeto de protección por los derechos de autor. La autoría de los textos científicos corresponde exclusivamente a personas humanas.
Giuristi: Revista de Derecho Corporativo, reconoce que la inteligencia artificial (IA) es una herramienta que puede apoyar la investigación en las ciencias jurídicas; por ejemplo, reconocer la red de normas y jurisprudencia que se encuentran alrededor de una figura jurídica. Sin embargo, su uso no puede reemplazar el análisis crítico que debe ser realizado por el jurista. En ese sentido, es inaceptable la utilización de herramientas de inteligencia artificial para fabricar a conveniencia datos, jurisprudencia o legislación nacional o extranjera, así como manipularlos en el proceso investigativo.
En caso de que el autor haya empleado la inteligencia artificial, debe declararlo en el envío del manuscrito. Para lo cual deberá: (a) precisar el nombre de la herramienta de inteligencia artificial, (b) describir su uso y para qué parte del texto la empleó, (c) describir cómo verificó la validez de los resultados para corroborar que, no se hayan incluido falsas o inexistentes fuentes del derecho, referencias y/o recursos de información.
Si el autor usó la IA para generar imágenes que complementan o grafican parte del texto explicado, se debe declarar como nota al pie de la imagen (Imagen generada por IA a partir de las instrucciones dadas por el autor).
Para la comunidad académica, el no revelar el empleo de la IA en el manuscrito enviado es considerado una falta de ética. En caso se detecte el uso no honesto de la inteligencia artificial, se retirarán los artículos o reseñas del proceso editorial y se prohibirá a los autores publicar temporal o permanentemente en la revista. Si, luego de publicado el estudio, se detectara que fue creado, en su mayoría con herramientas de inteligencia artificial, el cuerpo editorial efectuará una evaluación para que el manuscrito sea retractado.
De manera complementaria, el equipo editorial rechaza que los pares revisores empleen herramientas de inteligencia artificial para la evaluación o la emisión de los dictámenes. Esto se fundamenta en los riesgos que amenazan la confidencialidad y en la retroalimentación superficial y no específica que brinda la IA. Así como, en posibles sesgos o indicaciones ocultas.
Debe aclararse que sí se pueden presentar estudios sobre la IA y su relación o uso en el derecho.









